LEY DE MORATORIA UNIVERSITARIA, ¿PRORROGAR O NO PRORROGAR?

El 21 de Diciembre del 2017 venció el plazo de la Ley 29971-2012, que establece la moratoria de creación de universidades públicas y privadas por un período de cinco años. El objetivo de la ley fue el ordenamiento de la educación superior en el Perú. Y hay que decir que desde la fecha de su promulgación, poco se ha hecho, a excepción de la Nueva Ley Universitaria 30220-2104 que dio lugar a la creación de la SUNEDU.
El Perú necesita que la moratoria se extienda por un periodo adicional, pues el ordenamiento de la educación superior es imprescindible para nuestro país, pero ¿por cuánto tiempo debe extenderse? Me inclino a pensar que la moratoria debe extenderse hasta que SUNEDU logre finalizar el proceso de licenciamiento de las universidades y carreras existentes o recomiende su cierre o clausura, según corresponda.
Se han escuchado voces de todo tipo, desde Daniel Mora y el Ministro Vexler, manifestándose a favor de la prórroga de la moratoria, hasta la Dirección de Educación Universitaria del Ministerio de Educación manifestando que es necesario analizar primero el estado de la demanda educativa antes de definir si la moratoria debe o no extenderse. Sin embargo ninguna voz habla de la importancia de generar una oferta educativa que se condiga con la demanda laboral del país. Con la norma ya vencida, y si las autoridades no hacen algo al respecto, volveremos a ser testigos del crecimiento exponencial de universidades con carreras que no se ajustan a la demanda laboral del país, teniendo profesionales que luego de muchos años de estudios en locales que no ofrecen una infraestructura adecuada, están sub-empleados, cuando no desempleados.
No se trata de prohibir la creación de universidades privadas bajo el pretexto de que solo tienen por objetivo ser un negocio… La educación superior privada puede favorecer muchísimo la calidad educativa, tal es el caso de Harvard College o Princeton University, ¿quién lo podría negar? Sin embargo, sí coincido en que es necesario ordenar mejor al sector universitario a fin de garantizar condiciones mínimas de infraestructura y de calidad curricular, por supuesto, sin intervenir en la libertad de cátedra.
Por otra parte, me llama la atención no escuchar la voz de la Academia… En el pasado, los colegios profesionales siempre manifestaron sus opiniones en relación a la necesidad de mejorar la educación universitaria, y en este momento crítico, en el que es necesario escuchar voces de los mejores académicos del país, los colegios profesionales no se manifiestan.
Propongo que se debata sobre el tema para que, si la voz de las autoridades y de la Academia no se escucha, y se escuche la voz de los ciudadanos.